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12 febrero 2013

El amor en tiempos de smartphones

Hola mi gente beiiiiiia. Se viene San Valentín, o St Ballantines, lo que ustedes quieran... pero no pueden negar que los corazones y chocolates pululan por doquier. Y la gente chuponeando, pero eso es normal.

¿Qué hacer si nuestro amado no sabe que existimos, es alérgico al chocolate o recientemente recibió un transplante de corazón de cerdo? Si esto fuera una peli romántica, sería muy fácil: un gran gesto y caerá en nuestros brazos (aunque esto puede deberse a que se descompensó porque se olvidó de la pastilla). Pero no. La vida no es como las películas, la vida es mucho más difícil.

Acá les traigo una manualidad que implica usar una sola mano.
Shhhhhtshsh malpensado. Nada de eso.

Es que es con la pc, o quizás sean como yo y tengan una mano mocha o a medio mochar. Si tienen dos manos y ambas son hábiles, perfectamente pueden dedicar una a escribir los versos más tristes esta noche y la otra a crear algo tierno, sofisticado, tech friendly, gracioso, ecológico, 100% reciclable. Y gratis.
Si quieren estar en contra de SV, be my guest, están con la mayoría de la población. Sino disfruten de un poco de amor, que no le hace mal a nadiessss.

Hagamos un QR todo romanticón para ponernos a tono con el mundo. Yey. 

¿Querés saber qué es un QR? Googlealo.

Lo primero que estaríamos necesitando es un receptor de nuestro coso mensaje.
Ese receptor debería tener acceso a un esmarfoun (smartphone), propio o prestado brevemente*. Ese esmarfoun deberá tener un app de lectura de QR, que se descarga gratis. Si no tiene esmarfoun, no problem, también los hay para pc, pero necesitan una cámara para la pc y haber impreso el QR.

*Si el esmarfoun es prestado -a los efectos de que el receptor pueda leer el mensaje-, cuiden el vocabulario y el contenido del mensaje, que sea para todo público.

Lo otro que estaríamos necesitando es un emisor del mensaje. Supongo que serán ustedes.
Para emitir un mensaje, sea la vía que sea, necesitan saber que quieren decir.
Algunas propuestas:
- Encarás, amistá.
- Hice esto con una computadora, para vos. ¿Vamo' p'a las chircas?
- Te quiero.

Algunas no-propuestas:
- No sabía cómo decirte que te quiero... dejar.
- Me gusta tu hermano.


Finalmente, necesitan un rato para sentarse a hacer cosas en la computadora.
Primero: decidan el mensaje.
Segundo: decidan cómo lo quieren transmitir. Lo más fácil es generar un texto (que aparece cuando se escanea el código). Si quieren ponerle huevo y hacer una página para que su amado visite, pueden hacer que la dirección aparezca al escanear. Si quieren hacer un acertijo, pueden encriptar el mensaje con un número de teléfono. Quizás se les ocurran otras cosas copadas, ustedes ven.
Tercero: generen el código. Por ejemplo, haciendo click acá.

Si quieren pueden parar acá, imprimir o enviar por e-mail el código y recibir una lluvia de amor. O pueden seguir y recibir una lluvia de amor seguida de arcoíris con unicornios galopantes.

Cuarto: con un programa de edición de imagen (cualquiera, incluso paint) pueden editar un poco el QR para que sea más personal. Puede ser algo básico, como cambiar los colores blanco y negro por sus favoritos (los tuyos o los de aquel/la) o algo más elaborado, como agregar otras imágenes (corazoncitos, autitos, camaritas de fotitos).
Cosas a tener en cuenta:
- es preferible que el fondo sea de color más claro que el código. Cuanto mayor sea el contraste, mejor.
- el código será legible hasta con un 30% de su superficie cubierta. La manera más engorrosa pero más segura de saber si es legible es probando con un escáner de qr para ver si lo lee. Ahí es donde se pueden poner creativos y agregar imágenes que embellezcan su código.
- es posible redondear los bordes del código. Siempre que conserven el contraste, pueden hacer que se vea más suave redondeándo un poco los bordes exteriores o interiores.

Por ejemplo, usando algunos filtros de photoshop (una técnica conocida como "tocar botones" pero conste que hice un curso):

Quinto: ¡¡exploten su creatividad y diviertansennnn!! El cielo es el límite. Seré nerd, geek o lo que sea, pero para mi es una actividad tremendamente muy divertida.

25 octubre 2011

Chorreando almibar

Hace un año conocí a dn.
Bajo la consigna "el blopg es mío y hago lo que quero", aprovecho estas lineas para contar que nos hacemos felices y nos queremos (decirlo en primera persona no sería tan lindo). Me cuida muchísimo, me banca la cabeza y me hace notar cuando estoy imbancable. Me revuelve el pelo cuando me duermo mirando Alienígenas Ancestrales con él, y me manda un mensajito todas las mañanas. Me mira a los ojos y sonríe, y me da la mano cuando salimos a caminar. Y por sobre todas las cosas, se toma el Solfy para venir a verme.

Con toda la sappiness del mundo, tengo el agrado de transcribir un pedacito de conversación que me hizo extremadamente felíz.
molly - ¿me vas a seguir queriendo?
dn - eso no lo sé
molly - ¿lo vas a intentar?
dn - eso seguro.

30 abril 2011

Teoría de la transposición de la percepción organizativa

También llamada "nunca voy a entender por qué cuando se tiende la cama el escritorio parece estar ordenado, a pesar de que nada fue movido en esa zona".

Una de mis muchas teorías nomás.



Wuzzup girl? Se preguntarán si tienen acento raro de hood norteamericano. Same old, same old, parciales, dn*, Química d+, trabajo, fun, fun, fun, fun, fun**. Y poca, poquísima inspiración para bloguear.

Ah, también pueden seguir mis chuiteos de altisimamente cuestionable calidad: @marta_seguime .

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*dn= don novio, término acuñado por el SEÑOR (por respeto, no por edad) Martín.
** R. Black, filósofa contemporánea (WTF?)

09 diciembre 2010

Aaaaaaaaaggggggggggg

Me duele el estómago y estoy enojada y tengo aftas y quiero gritar y me duele el oído y quiero llorar y estoy nerviosa y suena música horrible y quiero romper cosas y estoy impaciente y tengo sueño y no me puedo dormir y me duele la cabeza y está todo mal.

Hey, no todo está perdido, está un poco desrumbeado nomás... se encontró el poncho del diablo.



I’m selfish, impatient, and a little insecure.
I make mistakes, I’m out of control, and at times hard to handle.
But if you can’t handle me at my worst,
then you sure as hell don’t deserve me at my best.
Marilyn Monroe

13 noviembre 2010

Ahondando sobre aguas profundas plagadas de frases hechas

Hay una propaganda un poco tonta que me causa mucha gracia, de un jabón para lavar la ropa. Una chica dice que encontró un vestido "que no es small, ni medium, ni nada... es talle Mariana".
Qué quieren que les diga. Hay veces que eso es muy cierto.


Hace un tiempito ando... ¿cómo es la palabra?... ah, si, repelotuda (*); gracias al dragoncito que me arrastra el ala (**), tengo el autoestima por el cielo.
Pero no hay dragoncito que pueda ayudarnos a vencer ese momento terrible en que estamos frente a un espejo... y no sabemos que ponernos. Se ha hablado hasta el hartazgo sobre el tema. Hay películas, chistes, frases hechas, quejas a-porté y estereotipos sobre "tengo el ropero lleno de nada que ponerme".
Es cuestión de ponerse la armadura (esa, negra, divina, que te hace ver 15cm más alta y 5kg más flaca... ¿¿??), I mean, es cuestión de armarse de valor, conocerse, valorarse... y rogar a dior que no caiga otra yegua usando lo mismo ¡y que le quede mucho mejor! (***)


Todas tenemos un caballito de batalla, generalmente es un vestidito negro de largo, espalda, forma y escote perfectos. Ahora... ¿qué pasa cuando ese vestidito te tiene repodrida?
¿Qué hagooooooo?
¿Voy desnuda?
¿Me pongo la malla de ir al club con una pollerita floreada y digo que está re de moda en Europa?
¿Vaquero y remera... y les coso unas lentejuelas por ahí?
¿Me hago la que no me importan los cánones establecidos de estética femenina?
¿Me pongo un traje?
¿Me hago la Jackie Kennedy?
¿Me hago un harakiri?
¿¿Me quedo en casa??


Una vez, muy de vez en cuando, cuando se alinean todos los planetas con algunas galaxias (más o menos por la esporádica época en que un dragoncito me arrastra el ala) aparece un nuevo caballito de batalla. Ese vestido, que estaba archivado en las arcas del ropero (muchas veces el de mamá), que con unas puntadas aquí y allá, se vuelve la cosa más hermosa del mundo.

Pero... ¿¿¿QUÉ ZAPATOS ME PONGO???


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Como para empezar la pre bajada de parciales, una cancioncita para escuchar a todo volúmen (es sábado de noche) y hacer remolinos con las manos:




(*)
Porque estoy saliendo con un chico que me gusta mucho. Si, reeeeeeeee repelotuda pero con una sonrisa enorme. No lo puedo creer. No quiero escribir mucho más so I don't jinx it.

(**)
Los abuelos deberían haber pensado mejor antes de crear dos expresiones tan unificables. Y que cuando se juntan forman algo tan hermoso como "dragoncito que arrastra el ala".

(***)
Been there, done that.

06 octubre 2010

Algo que no sé muy bien dónde escribir

No hay justicia salvo la poética.


No tiene nada que ver con nada, hoy solo escribo lo que y porque me sale. Estoy contenta, la mano mocha está un poquitito menos mocha y recibí un mail de esos que te hacen saltar de alegría.

Para festejar, un poco de pre-bajada... Así que a descalzarse y bailotear en un piso de madera, con guitarras y baterías imaginarias (¡¡o reales!!)


Y la tarde enseña la cintura
y el tiempo enseña que hay cosas
que ni el tiempo cura...


Qué divino que es Amar la trama
(el disco y el concepto :D)


¿Qué lo es que viste en mi...?

03 octubre 2010

Un cuento vilmente robado

Hoy me levanté, desayuné, prendí la pc (rima), y entré al blog con la seria intención de copiar un cuento de Martín que me gustó mucho y me parece apropiado para este día. Grande sería mi sorpresa al encontrar un comentario del mismo Martín en el post anterior/posterior a este (depende como vengan leyendo). Así que sin otro particular, tomo prestado el cuento, nombrando por tercera vez la fuente: el blog 10denoviembre.
Si Martín así lo desea, borro el cuento y se van para allá a leerlo.


Octubre, 1992
Una menos cinco. Habían quedado a la una, sí, pero ella estaba ansiosa. Además, no quería que cuando él llegara, despertara a nadie. Todos dormían en la casa. Menos ella, claro, que había terminado de aprontarse para salir por primera vez con él.

Se sentó en el sofá del living a esperar, pero no pudo permanecer mucho tiempo así. Se paró, caminó un poco, y volvió a sentarse. Estaba inquieta, con las mariposas en el estómago y el nudo en la garganta. Ahora era la una. Ya era hora de escucharlo llegar.

Se preguntaba cómo sería la noche, si él sería romántico, si le diría cosas lindas. Se preguntaba cómo sería cuando por fin se besaran. Se preguntaba, además, cuándo llegaría.

Cinco minutos pasaban de la una. Era un tiempo perfectamente razonable, pero eso no la hacía sentir menos inquieta. Sus oídos detectaban, ahora, el más mínimo movimiento que ocurriese del otro lado de la puerta. El gato del vecino se paseaba en los tejados, el perro del otro vecino rascaba contra la cerca.

Una y diez. Ya se sentía físicamente incómoda. Quería ir a buscar un vaso con agua, pero temía alejarse demasiado de la puerta. Habían convenido que él no tocaría timbre, para no despertar a nadie, sino que golpearía la puerta.

Cuando era la una y cuarto, ella ya no sabía que hacer. Más de una vez se tuvo que detener, porque se sorprendió a sí misma a punto de comerse las uñas. No era el día para andar con las uñas mordidas por la vida.

Los minutos contenían mucho más de sesenta segundos cada uno, y los relojes de la casa, algunos de los cuales hasta ese momento ella ignoraba que funcionaran, parecían repiquetear estruendosamente, y retumbar en su cabeza.

Empezó a sentir que todo iba a terminar mal, cuando eran más o menos la una y media. Quizás él no fuera a venir. Lo que antes era ansiedad, ahora recibía el agregado de la incertidumbre.

Quería desesperadamente que él viniera, pero estaba malhumorada. Se dijo a sí misma que, cuando él llegara, le iba a hacer sufrir por la espera. En el fondo, sabía que se estaba mintiendo, que su llegada aplacaría todos esos males.

Dos menos veinte empezó a sentir angustia. Sus ilusiones se derrumbaban. ¿Y si en serio no aparecía? ¿Y si todo había sido una ilusión?

A las dos menos diez, apagó la luz de la lámpara de mesa y se fue, las lágrimas rodándole por las mejillas, al fondo, a su dormitorio, a tratar de olvidarse de todo.

***

Una menos cinco. Habían quedado a la una, pero él estaba ansioso por verla. Sabía que no correspondía llegar antes de hora, hay cosas que la etiqueta no permite, por lo que estacionó el auto frente al patio de la casa de ella, y se dispuso a esperar. "Cinco minutos", se dijo. No, diez era mejor, porque las mujeres siempre demoran un poco.

Sentado adentro del auto, prendió por un momento la radio. La apagó. Le molestaba. Estaba inquieto. Se miró en el espejo retrovisor y no se vio por la falta de luz. Prendió la luz interior del auto. Se miró otra vez. Estaba prolijo. El reloj del auto marcaba la una en punto. Quería esperar un poquito más, pero le costaba enormemente.

Trató de repasar mentalmente los planes para esa noche, a modo de hacer tiempo, pero se sentía encerrado, le faltaba el aire allí dentro. La ansiedad lo estaba matando.

Salió del auto cuando no era ni siquiera la una y cinco. Caminó lentamente hacia la puerta de la casa. Se detuvo frente a ella y golpeó.

Nada.

¿Cuánto había pasado? ¿Cinco segundos? ¿Diez? Era difícil saberlo, cuando cada uno parecía una eternidad. Trataba de racionalizar y no apresurarse.

Cuando se convenció que no podía demorar tanto, golpeó una vez más, un poco más fuerte. Ahora estaba en el límite. Sabía que más fuerte era inadecuado para la hora.

Nada otra vez.

Imaginó que ella no estaría pronta. Quien dice a la una, dice en realidad más de la una. Al menos en este país. Era la una y cinco recién. No, mentira. Pasaban ya ocho minutos de la una. Decidió esperar un poco más antes de golpear nuevamente.

Se sentó en uno de los escalones delante de la puerta. Sonrió nerviosamente al pensar en qué pasaría si alguien lo viera allí a esa hora. Una actitud hasta sospechosa, podría decirse.

Pasando la una y diez, decidió, una vez más, golpear la puerta. Otra vez no pasó nada. Acercó su oreja a la madera, pero no logró escuchar sonido alguno proveniente del interior de la casa.

Trató de no ponerse más nervioso y buscar alguna salida que no implicara tirar abajo la puerta. Golpear cada tanto. Esa parecía una idea razonable. Así, cuando ella llegara a la puerta del frente, sabría que él estaba allí, esperándola.

Pasaron los minutos y él se resistía a mirar más el reloj. Juraría que eran ya las 5 de la mañana, aunque sabía que ese era el tiempo en su cabeza, nomás.

Una y veinticinco. Sucumbió a la tentación de mirar el reloj. Por un lado trató de racionalizar, de justificar esos veinticinco minutos como un tiempo razonable. Por el otro, era ya un manojo de nervios. Hasta frío sentía, cuando hacía más de veinte grados allí afuera.

No era capaz de llevar una cuenta de cuántas veces había golpeado esa puerta. Cambió varias veces de mano, porque, aunque no lo hacía con fuerza, le dolían los dedos por la repetición.

Tosió un par de veces. ¿Quizás así ella notara su presencia del otro lado de la puerta? No tuvo ningún efecto. Nada parecía tenerlo.

Era la una y media. ¿Y si ella no abría la puerta? Ahora empezaba a atormentarlo la incertidumbre.

A las dos menos veinte comenzó a invadirlo la desesperanza.

Dos menos cuarto decidió irse, pero no pudo. Todavía no podía despegarse de esa puerta. No quería irse y perderla.

Dos menos diez golpeó por última vez. Pegó, una vez más, la oreja contra la madera. El silencio fue ensordecedor. Se dio media vuelta, caminó rumbo al auto y se fue.

***

Al mediodía siguiente, cuando Diego despertó, se sorprendió de no encontrarse con la programación habitual en la televisión... Esa noche había comenzado el horario de verano.

13 septiembre 2010

Los días raros son muchos...

Capaz que alguien que siga el blog (¿nadie dice yo?) se preguntará por qué no he escrito nada sobre Les Luthiers, más que nada basándose en la incontenible emoción del post anterior. En el momento que lo escribí, nunca me hubiera imaginado cómo iba a ser el resto del día.
Es difícil extrañar a alguien que nunca estuvo y a riesgo de sonar insensible, sólo voy a decir que luego de volver de clases y el resto de la noche del sábado la pasé en Las Piedras, acompañando a mi madre en el velorio de mi abuelo.

Al otro día realmente necesitaba tener la cabeza en otro lado. No iba a perderme Lutherapia (saqué la entrada hace meses). La función fue excelente, como siempre. La disfruté mucho, la necesitaba.
Pasión Bucólica fue la única obra que me dejó un gusto extraño, lógicamente.

Llegué a casa completamente agotada, física y mentalmente. Fue un día decididamente raro.

Hoy el clima no ayudó para nada, estuve con frío y desganada, pero ya se siente todo normal. Fui a clases, hice mandados, estudié, ordené un poco.
Mañana... shhh... I don't want to jinx it.



Claro que lo sé,
lo tengo más que claro.
Los días raros son muchos,
y los días buenos, raros.

Jorge Drexler

07 septiembre 2010

Versus

Este mes es Setiembre de Superheroes o bien Super Setiembre, en UMdL.



Se vienen los parciales (siempre se vienen los parciales, por el temita ese de que el tiempo pasa y yo no me recibo), llegaron las crisis pero no el calor/sol/verano (¿se acuerdan de Storm? "no estás triste porque llueve, llueve porque estás triste"), y no estoy aprovechando el tiempo.
Hey, nunca dije que fuera original.


Es necesario ponerse las calzas, la capa y salir a pelear.

Mi archienemiga es la Dra Algo (como en "algoneurodistrofia"), como todos los supervillanos, es supermala y tiene un título universitario. Y me hace llorar.



POW. BANG. ZAMM.
CRASH. PUM.
AIA.

Me pongo los auriculares, subo el volumen y me vuelvo invencible (o invisible), por tres minutos al menos.




¿Saben qué? Vean Kickass.

04 septiembre 2010

Cantemos grandes salmos... salmones

Hace muuuucho tiempo, escribí sobre lo más parecido que tengo a una religión: ser HELFDW.

HELFDW quiere decir Hermanos en la Fe de Warren, Warren Sanchez nos ha traído la luz, la verdad, la solución a todos los problemas; Warren Sanchez es un personaje de Les Luthiers.

A veces me preguntan "¿cómo te pueden gustar los viejos esos?"... y eso me hace dudar sobre mi futura relación con esas personas.

¡¿Cómo no me van a gustar?! Son excelentes músicos, muy divertidos, inteligentes, entretenidos. Amo aprender cosas nuevas gracias a ellos, y disfrutar de sus grandes obras, donde jamás me siento subestimada sino desafiada en la mejor de las maneras. Son grandes.
Más allá de su música y su humor, Les Luthiers fue catalizador de muchas cosas hermosas que me han pasado.

Más allá de las miles de nemotecnias que me salvaron la cabeza en el liceo, aprendí muchas cosas.

Muchas tardes de mate y "frases célebres", hablando como los locos, locos por la música.

KDDs, JTDs y viajes inolvidables, cerquita (Montevideo, Punta del Este) y más lejos (Buenos Aires). A veces ni siquiera era para verlos a ellos, sino para ver a gente que conocí gracias a ellos.

Conocí a mis dos hermanas del alma, y extendí mi familia todavía más, con gente increíble, fuerte, y hermosa. Mis hermanos me inspiran, me apoyan, me ayudan.
Me hacen saber que se puede, que sin importar que tan negra se vea la situación, siempre se puede. Sus alegrías son las mías, sus tristezas me preocupan, sus triunfos me dan ánimos. Tenemos muchas cosas en común, compartimos muchos gustos y guiños.
Salvando las distancias (geográficas y temporales), somos amigos y hermanos.


Levantemos nuestras copas por el gran Gerardo Masana, genio, ídolo e inspiración (además es a quien le pido por mis exámenes... ¿qué sabe San Comosellame de exámenes de facultad si nunca fue a una? Guero sabe lo que se siente).
Y varias veces más por Nuñez, Maronna, Acher, Puccio, Mundstock y Rabinovich.



Como botón, un mínimo recuerdo de los miles que tengo de la KDD internacional de setiembre de 2007, EL ESTATUTO LUTHIER.

En lo artístico:
Querer hacer música y humor, humor y música a toda costa. Y mantener vivo ese genero.
Honrar a Johann Sebastian Mastropiero por sobre todos los demás compositores.
Creer en los OMNIS, Objetos Musicales No Identificados, antes que en los OVNIS. Suponer que cualquier objeto puede estar disponible para convertirlo en un instrumento.
Tener probado gusto por la buena música; contar con experiencia y formación coral y musical; demostrar fascinación por la cultura y el arte y ser gente inteligente y con muchas ganas de divertirse.
Gozar con hacer bien el trabajo en el escenario o escribiendo y tratar siempre de mejorar lo anterior.
Tener claro que lo principal es agotar las localidades antes que a los espectadores.

En lo personal:
No coincidir casi nunca en nada, pero respetar en todo lo posible las opiniones, pensamientos, ideas y creaciones del otro. Y aceptar las decisiones de la mayoría.
No hacer más de lo indispensable y necesario.
Cuidar la imágen.
Gustar de los viajes.
Comer y beber (siempre) un poco de más.
Ser una buena persona.



¡¡Llegan el martes a Montevideo!!

19 agosto 2010

Un poco de poesía antes de dormir

Podría escribir algo resuperpoético como:

Mi aliento
el cristal
el agua se condensa.

Microblogging.


pero el día amerita algo que toque fibras más internas:

A la chica del liceo
creo que la quiero
se sienta en mi banco
y me tiemblan los pies.

En el recreo
yo me desespero

si la veo abrazada

y a los besos con él
.

Ni siquiera me puedo concentrar,
en mi vida todo me sale mal

y la profe hoy ya me avisó

"nene hay que estudiar".

Libros ya no quiero más,
solo quiero amar,
y de tu boca
un beso robar.

Soy una bola de nieve
me derrito en tu piel si me tienes.
Nena dame tu amor, mira que yo
cuidaría de tu corazón.


Letra: La furia
Imágen de algún lado de la interné (ni me fijé, google images).

29 julio 2010

Se dice de mi (me, me, me)

Dicen que soy desordenada, y estoy completamente de acuerdo (bless this mess).

Dicen "¿podés callarte un poquito?", y a veces (las menos) creo que tienen razón.

Dicen "¿no te parece que las dos trenzas son un tanto infantiles?", y por más que sé que parezco tener 7 años, estoy demasiado cómoda como para estar de acuerdo.

Dicen "ya te vas a mejorar", y pienso en el Cuarteto (de Nos).

Dicen que soy linda (son pocos), y no les creo.

Dicen que la mano mocha se va a curar, y ya no sé si creerles.

Dicen que es fácil sacarme fotos porque me río todo el tiempo, y me da gracia.

Dicen que leo demasiado, y no es ni la mitad de lo que quisiera.

Dicen que soy inteligente, y ya quisiera.

Dicen que escribo bien, y lo dudo (igual, amo mi bló).

Dicen que tengo linda sonrisa, y respondo "todo humo, llevó dos ortodoncias".

Dicen que mis rulos son lindos, y respondo "todo humo, es una permanente".

Dicen que estoy loca, y pienso "¡bingo!".

Dicen que saco buenas fotos, y me brillan los ojitos.

Dicen que bailo bien, y yo creo que me falta.

Dice (él) que soy mandona, y eso invariablemente me hace pensar en "Vote a Ortega", aunque sé perfectamente que "que no se piense, es una orden" es de "El acto en Banania"




(un post rarísimo, lo sé, ni lo digan)

26 julio 2010

Des-extrañando

El post que viene después de este, en realidad fue escrito antes, y fue el catalizador de éste, más que nada para evitar un mega post eterno:


En una de las paredes, casi desde que me mudé, hay un recorte de una revista, según ellos del libro "Sabiduría para vivir" de Lin Yutang:

"He aquí las cosas que me harían feliz. No deseo otras. Quiero un cuarto propio donde poder trabajar. Un ambiente ni particularmente limpio ni ordenado... sino confortable, íntimo y familiar. Con una atmósfera llena de humo y el olor de viejos volúmenes y de incontables olores... Quiero trajes decentes que haya usado por algún tiempo y un par de zapatos viejos. Quiero una ducha en verano y un buen fuego con leños en invierno. Quiero un hogar donde poder ser yo mismo. Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.
Quiero una buena biblioteca, buenos cigarros y una mujer que me comprenda y me deje libertad para hacer mi trabajo.
Quiero libertad para ser yo mismo".



Tengo la suerte y el placer de tener un lugar en el que me siento segura y tranquila, donde puedo hacer lo que quiero y también hay lugar para hacer lo que debo.
Cálido y colorido, porque quiero que sea mi reflejo, o yo ser el suyo.

Tiene todas las cosas que yo quería tener cuando fuera grande:
un sofá cómodo, lugares donde apoyar los pies, pisos de madera...
... paredes de colores
... olores que muchas veces no puedo identificar.
... un mueble que hizo mi hermano y está sin terminar.
... un mueble que está en mi casa (y se ha ido mudando) desde que tengo memoria.
... lugar para mis libros y lugar para los que van a ser mis libros.
... cuadros y fotos.
... una mesa fuerte y bonita.
... algunas cosas rotas, esperando que las arregle.
... tablas periódicas por todos lados.
... tazas de colores y vasos largos.
... la cama más linda del mundo.
... todo el viento de libertador.
... todo el sol de la mañana.


Donde siempre hay un lugarcito para alguien que perdió el bus o perdió un amor.

A donde vine cada vez que perdí el bus, o el amor, o las ganas.


Con mis pies enfundados en pantuflas rojas (a falta de zapatillas), miro la sala más linda del mundo y suspiro there's no place like home.

18 julio 2010

Momento musical

Noticias: me voy a Chile a presentar un trabajo.

Otras no-ticias: tengo descuidado el blog. Hoy es 18 de julio, y como todos los 18 de julio en Uruguay, es feriado. También es domingo.

Así que les traigo un momento musical, inspirado por una mini discusión que tuvimos en feisbuc, basada en que nunca entendí por qué en la canción de Mambrú se fue a la guerra, en un momento se rien. Puedo entender que a la gente no le haya caído muy bien Mambrú, pero no es razón para reirse de su elistamiento.
Además, algo me dice que la canción es anterior a la "boiban".

Sacar la lengua no granjea simpatias. Comportense.

Finalmente Jesus nos sacó de nuestra ignorancia, con este link.

Así que yo les dejo la canción completa (mi disco de pasta solo tiene la primer parte) porque estoy segurisima de que quieren saberla.

Mambrú se fue a la guerra, ¡qué dolor, qué dolor, qué pena!.
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuando vendrá.
Ja ja ja, ja ja ja,
no sé cuando vendrá.

Vendrá para la Pascua,
chibirín, chibirín chin chin.
vendrá para la Pascua,
o para Navidad.
Do-re-mi, do-re-fa,
o para Navidad.

La Navidad se pasa,
¡qué dolor, qué dolor, qué guasa!, (¿guasa?)
la Navidad se pasa
Mambrú no viene más.
Ja ja ja, ja ja ja,
Mambrú no viene más.

Por allí viene un paje,
¡qué dolor, qué dolor, qué traje! (el traje aparentemente les saca el dolor)
por allí viene un paje,
¿qué noticias traerá?
Do-re-mi, do-re-fa,
¿qué noticias traerá?

Las noticias que traigo,
¡del dolor, del dolor me caigo!
las noticias que traigo
son tristes de contar,
Do-re-mi, do-re-fa,
son tristes de contar.

Que Mambrú ya se ha muerto,
¡qué dolor, qué dolor, qué entuerto!,
que Mambrú ya se ha muerto,
lo llevan a enterrar.
Do-re-mi, do-re-fa,
lo llevan a enterrar.

En caja de terciopelo,
¡qué dolor, qué dolor, qué duelo!,
en caja de terciopelo,
y tapa de cristal.
Do-re-mi, do-re-fa,
y tapa de cristal. (tiene pinta de que Mambrú volverá como vampiro)

Y detrás de la tumba,
¡qué dolor, qué dolor, qué turba!,
y detrás de la tumba,
tres pajaritos van.
Do-re-mi, do-re-fa,
tres pajaritos van.

Cantando el pío-pío,
¡qué dolor, qué dolor, qué trío!,
cantando el pío-pío,
cantando el pío-pá.
Do-re-mi, do-re-fa,
cantando el pío-pá.

De nada.

07 julio 2010

Ni vos ni yo nacimos para ganar

Señores, el de ayer fue un partidazo (de nuevo, no soy super fanática).
Después de seimfinales sólo quedan los primeros cuatro puestos, nadie se imagino durante las eliminatorias (recuerdo: clasificamos últimos, empatando con Costa Rica) que iban a llegar tan lejos.
Esta selección tiene magia. Nos dieron mil razones para estar contentos. Y no se han vuelto.

Es un juego y se puede perder o se puede ganar. Con cómo perdieron no podemos quejarnos; yo por lo menos no lo voy a hacer.
Es cierto, podían haber ganado, el juez podría haber cobrado ciertos offsides y faltas, todos los jugadores de Holanda podrían haber estado con dolor de estómago, un hada madrina podría haber recuperado mágicamente el tiempo o se podría haber ido a tiempo suplementario.
Podrían haber pasado mil cosas.

Pero lo que si pasó es que jugaron como nunca. Como gladiadores.
Metiendo huevo y metiendo técnica. Con corazón y con trabajo duro.

Ayer en 18 (si bien eramos menos) se seguía escuchando Uruguay nomá.
Así que ahora, vamos por el tercer puesto.

De ultimos al podio :D
o al cuarto puesto ;)



Dijo Tabárez: "Nos tocó a nosotros, pero no es momento de andar llorando ni andar buscando excusas. Intentamos pero no pudimos, ese el resumen que hago yo. Estoy orgulloso de mis hombres”.




Ni vos ni yo nacimos para ganar
Pero no importa se trata de luchar
De agachar la cabeza sin dejarla de gozar
Nunca te olvides la vida sigue igual

Hay tanta gente que vive sin saber
Que mucha gente muere sin conocer
Que es un gol sobre la hora
Cantando en la Ámsterdam
Y si perdiste la vida sigue igual

Hay que buscarle la vuelta a la verdad
Las ilusiones hay que recuperar
No me bajes los brazos
Que tenemos que jugar

Nunca te olvides
la vida sigue igual
No dejes de pelear.
La vida sigue igual.

28 junio 2010

Oda al Salón Artigas

Oh Salón Atrigas, papelería de mi infancia.
Cuando la pequeña Molly salía de la escuela,
iba a babear por las lapiceras.

Siempre quedaste a dos cuadras de casa,
porque cuando me mudé una cuadra para allá,
te alejaste una cuadra, casualmente también para allá.
Ah, la ironía de la mudanza.

Ya en el liceo te engañé un par de veces con Oro18
no es mi culpa, yo te quería,
tenía que comprar la bendita cinta engomada,
y vos no siempre tenías.

También está eso de que no hay fotocopiadora.
Todos sabemos que el liceal se alimenta de Xerox.
Aunque podía comprar cualquier otra cosa.

Goma eva, cartulina, papel glassé,
lapiceras, lapices HB o 2B.
Agendas, o remeras, alfajores,
un paquete de papitas o un CD.

Oh, Salón Artigas,
te debo muchos de mis vicios.
Y algunas de mis manías.
Y amo que estés abierto al mediodía.

Hoy volví a tus dominios
y me compré un resaltador anaranjado.
Porque la papelería de enfrente ya había cerrado.




Como dicen los payadores: no rima [y es horrible y la métrica apesta], pero es cierto.

17 mayo 2010

Sin un buen título

Ya pasó un año de que Mario Benedetti pasó para el otro lado.

Antes que nada,
porque es casi-feriado,
porque el sábado me acordé,
porque es de mis cuentos preferidos:

Sábado de Gloria.





Y si quieren pueden volver,
aunque yo pasaría el resto del día (re)leyendo;
porque nadie escribe como él,

porque el amor se le desveló en alguna esquina,
en alguna mesa en algún bar,

tan simple y tan complejo,
tan cercano y tan ajeno,

tan mío y tan nuestro y tan de todos,
con toda su táctica y su estrategia,
con ustedes y nosotros,
y viceversa.

Con corazones coraza,
con mesas con sillas, con escritorios con sellos,
con camas sin sabanas, o con ellas, o sin ellos.

Para ser amigos, para ser amantes,
para una hecatombe de esperanza,
y todo lo contrario.

Con chau y bienvenida,
con el amor, con las mujeres y con la vida.

Con arcoiris de sonrisas, con propósitos y besos,
con acordes cotidianos, con complices y todo.


Cronoterapia bilingüe

Si un muchacho lee mis poemas
me siento jóven por un rato

en cambio cuando es
una muchacha quien los lee
quisiera que el tictac
se convirtiera en un tactic
o mejor dicho en une tactique

27 febrero 2010

Y no para de llover

Estoy en españa desde el viernes 19 y ha llovido todos los dias. Todos.
No ha pasado un solo día sin lluvia. Ya me tiene un poquito podrida el tema de la precipitación.
Para peor, dicen que anda Xinthya por ahí... así que parece que va a seguir lloviendo.

Esté donde esté, llueve.

Encima en el hotel hay como mil grados (kelvin) y muero de calor.

Hoy me agarró como un golpe de nostalgia y me dieron ganas de ir con mis amigos a matear a la rambla. Pues nada, será cuestión de chapar el paraguas y salir igual.
Todas las flechas apuntan al Museo del Romanticismo (y mis piernas cansadas también lo votan), así que ¡¡allá voy!!

Hidroplaneando se llega más rápido.


La tormenta va a explotar, todo encaja en su lugar.

Cuando pare de llover, el sol será una nueva piel.

01 diciembre 2009

Caer

Sabía que estaba mal. Que no debería haberlo hecho.
También sabía que tenía muchas ganas de hacerlo.
No había nadie más, y nada que hacer.
Minifalda y pies descalzos.
Un simple roce llenaba mi cabeza de ideas non sanctas.
Y sonaba Melody de los Rolling... ¿cómo decirle que no..?


Finalmente sucumbí a la tentación.






Me arranqué la cascarita de la rodilla.


La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.

19 noviembre 2009

Je suis un oiseau rebelle

Hay dos fuerzas en el universo: la electromagnética y la nuclear.

Pero particularmente en mi universo, existen dos fuerzas más, capaces de las cosas más hermosas y terribles por igual: la fuerza del aburrimiento (también llamada pudrición) y la fuerza de la ironía (también conocida como por lo menos tengo algo que contar).

Mis horas de ocio a su vez están llenas de ironía.
Me da por hacer manualidades (desafiando todas mis limitaciones al mismo tiempo), por ejemplo la tabla periódica de imanes que vive en la puerta de mi heladera.

También me da por pensar (juro que a veces pasa), así nacieron muchos de los posts que adornan este blog. De por qué será que soy tan ezpeziaaaal y por qué no podré ser un poquito más normal. De por qué mucha gente me quiere igual, con ese condicional que odio tanto. De por qué necesito tener control sobre todo pero lo único que quiero es dejarme llevar. De por qué me da miedo ir a buscar lo que quiero, porque en realidad no sé lo que quiero.

Me da por leer y por escribir, y creo que ahí radica el problema. "No conozco un solo hombre felíz que lea" dice Robby Arlt. Lisa Simpson sostiene algo similar.

Me da por mirar las nubes y tratar de no encontrarles formas.

Me da por pintarme las uñas o trenzarme el pelo. Todos cambios fácilmente reversibles, me dan miedo las cosas que generan cambios permanentes.

Una simple palabra puede cambiar absolutamente todo, un segundo más tarde puede ser una vida después, un movimiento pequeño puede tirar abajo un puente y un gesto derrumbar a una persona.


Life has a funny way of sneaking up on you.
Life has a funny, funny way of helping you out.